Gala #SantiagodeCuba500
El renovado Parque Céspedes en pleno corazón de la ciudad heroína de Cuba vibró repleto de corazones emocionados durante la Gala por los 500 años de fundación de la villa, donde no faltaron los héroes de ayer y hoy, que marcaron la existencia de un territorio rebelde ayer, hospitalario hoy, y heroico siempre.
Los santiagueros tienen razones para celebrar este 25 de Julio, porque además de la cultura, y las tradiciones; la historia que la cubre y la heroicidad de estos tiempos la definen como una de las plazas donde se defiende, sin tino, la obra de la Revolución que hoy Cuba construye.
En la Gala, presidida por el primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, compañero Miguel Diaz-Canel Bermúdez, no sobró nada, tampoco faltó mucho. Esa herencia que nos identifica como cubanos, estuvo presente en la velada que tuvo como regalo muy especial la presencia de Los Cinco, Gerardo, Fernando, René, Ramón y Antonio, hombres que dignifican la vocación de defender, a cualquier precio, la obra que nos legaron los hombres de la Generación del Centenario y que como artesano de nuestros espacios, han sabido modelar figuras de la talla de Fidel y Raúl.
La Gala por los 500 años estuvo aderezada por la cultura campesina, por la impronta que le aportó las tremendas migraciones de haitianos que junto a sus colonos enriquecieron esas tierras, todo ello sincretizado en el proyecto de la Tumba Francesa, el Coro Orfeón de Santiago, los actores y actrices que declamaron su prosa.
Y la interpretación de Frank Fernández al unísono con una grabación de nuestra eterna guerrillera- santiaguera- Vilma Espín Guillois, la emancipadora de las cubanas, junto al quehacer inmenso que aportó a la historia el temple de mujeres como Mariana Grajales no faltaron en esta entrega para el pueblo de Santiago de Cuba, en su aniversario 500.
La trova, la rumba, el son, el baile, el folclor, la conga al son de la corneta china, nos llevaron desde la llegada del adelantado Diego Velázquez hasta la forja reflexiva de Fidel, Almeida, Raúl, Frank y el Comandante de la Revolución Bolivariana, el Presidente Eterno Hugo Chávez- quien desde Venezuela vino a Santiago a beber de su historia, y de su Moncada.
Y Martí, el autor intelectual del Asalto a los Cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, volaba con su espíritu renovador, rebelde, intelectual e independiente. En su traje de campaña apareció en Santiago donde reposa fielmente custodiado por los héroes de hoy.
De la mano del Apóstol, el invicto Fidel, para dar las Gracias a Santiago por la gloria vivida.
Con su obra de hoy, y a 500 años de vida, Santiago de Cuba es luz, faro, guía, es símbolo de la Cuba que queremos dejar como herencia a las futuras generaciones.
¡Es Santiago de Cuba, no os asombréis de nada!