Alejandro: mucha historias tras un lente

En este artículo:

Observador y curioso. Conversador. Inquieto. Sensible y detallista admirador de su entorno. Casi siempre lo encuentro entre amigos y colegas, calle arriba o abajo con su cámara fotográfica en mano.

Todo le parece interesante, a veces para hoy o mañana. Sucede que tiene un precio incalculable la historia de los seres humanos que rodean a Alejandro Ávila, quien se inició como autodidacta del arte fotográfico en 2005, y ya hoy es un artista del lente.

‘”Al comenzar el trabajo me apasiono e involucro en la situación. Surgen sentimientos que me tocan bien adentro. Investigo las historias que son parte de procesos sociales, como la emigración interna y los movimientos poblacionales en busca de trabajo, vivencias que me enriquecen como ser humano y me comprometen. Así despierto el interés visual.

‘”Con el propósito de narrar una realidad ‘?por más cotidiana que parezca’?, recurro al ensayo fotográfico. Organizo series de imágenes sobre alguien o algo durante un determinado tiempo. Manejo colores, tonos de grises, el encuadre. Trato de abordar el tema, principalmente desde las vivencias; dirijo la mirada hacia sentimientos y emociones, haciendo comprender la instantánea.

‘”En el Concurso Internacional Miradas d Telesur, participé con una obra inédita, que relaciona realidades de América Latina y el Caribe, Labriegos, la cual pertenece a una serie (grupo de fotos) que realizo desde 2013 en mi natal Güira de Melena.

‘”Para mí es importante llamar la atención con ángulos y tomas no habituales, acerca de detalles y expresiones de los sujetos en su vida cotidiana; valorizo al hombre trabajador y sus herramientas, como una unidad inseparable.

‘”Por eso Labriegos recoge vivencias de un güireño orgulloso de vivir en un pueblo de campo, responsable de la mayor parte de la producción de viandas y hortalizas del país, lo cual demanda un incremento en la fuerza de trabajo agrícola, y genera que esta provenga del oriente cubano.

‘”Con la utilización de la técnica del blanco y el negro, centro la atención en la idea esencial; enfatizo el contraste y resalto las luces, en función de un dramatismo que despierte el interés del espectador por conocer más. Entretanto, uso desenfoques, primeros planos y búsqueda de puntos de fuga junto a líneas que guían la mirada.

‘”No solo amo el ensayo fotográfico, el mundo de la fotografía es amplio, y solo precisa de tiempo e imaginación para experimentar. Por eso disfruto a la vez la foto de paisaje, pues, pese a ser aparentemente de las más fáciles, requiere empeño y dedicación.

‘”Más allá de contemplar la belleza, trato de plasmar lugares que inviten a conocerlos, a estar allí, conservarlos, en los que puede o no estar la figura humana, pero sí la huella imperecedera tras el paso del tiempo’?.

Para quien tomó la fotografía como un entretenimiento, hoy significa no solo eso, sino también una forma de vivir honestamente y… algo mucho más trascendental: su manera de expresarse y hacer historia.

Pudiera estrechar en apretadas líneas los cursos, diplomas, exposiciones, reconocimientos, menciones y premios de Alejandro a lo largo de su intensa carrera dentro y fuera de Cuba; mas, quedaría la insatisfacción de no lograrlo: de su andar por el mundo, a la expectativa de lo interesante, siempre quedará mucho por escribir.

Así lo define su propia idea. ‘”La fotografía significa una diversión seria; la pericia está en diferenciar entre mirar y ver. Cada trabajo es un nuevo reto, una meta que cumplir. Parafraseando a un colega: la mejor foto no es la tirada hasta hoy, sino la que se está por hacer mañana’?.

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