Para los niños
A penas el astro rey asomó los primeros hálitos de sus rayos reticentes y ya los más pequeños de aquel barrio se preparaban para recibir su regalo por el día de los niños. Desde hacía tiempo el delegado de aquel apartado lugar de una de las zonas rurales de Güira de Melena anunciaba a los habitantes la llegada de una Caravana deportiva y cultural donde podrían disfrutar y divertirse, ahora que la etapa estival arreciaba con sus abrazos calurosos.
Todos los pequeñines del lugar esperaban con ansias las actividades preparadas, a pesar de que no era la primera vez que recibían una visita de este tipo. Desde el inicio del verano buscaban en qué emplear el tiempo libre y ahora por fin tendrían una manera saludable y entretenida.
Cuando por fin arribó la Caravana cultural y deportiva decenas de traviesos infantes, con amplias sonrisas en sus rostros llenaron el espacio donde comenzaron a crearse las condiciones para las muestras culturales y deportivas.
Mesas de dominó, ajedrez, futbolito, ping pong, pelotas para jugar football, basketball y todo un mundo de magia quedó a disposición de los que son la esperanza del mundo, de aquellos que con solo una mirada transmiten el más sincero agradecimiento.
Muchas caritas felices corríieron, saltaron y liberaron energías como solo los más pequeños de casa saben hacerlo. Las horas del día transcurríeron con agilidad, tal parecía que las manecillas del reloj también habían tomado vacaciones y acompañaban a los niños en sus juegos mientras giraban y ya casi era la hora de despedirse de la Caravana deportiva y cultural que había llegado aquella calurosa y soleada mañana de julio para los niños en su día.
A pesar de que en los ojos de los anfitriones se reflejaba la tristeza por despedirse de la diversión, la nostalgia no ocupó sus corazones porque sabían que la visita se repetiría en poco tiempo y volverían a disfrutar de actividades deportivas que engrandecerían aún más sus sonrosados corazones.