Asalto al Cuartel Moncada: La gesta que cantó el poeta
No podría negarse la frase del Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República Miguel Díaz Canel, de que la revolución ha sido cantada y contada desde la cultura.
Nuestra tradición musical es inmensa y la belleza de las obras en la poesía, la danza, la música, la pintura, el teatro, el cine.
El 26 de julio, ese fragmento de la historia que incluye el mítico cuartel Moncada que asaltaron los jóvenes, muchos de ellos de Artemisa, no está exento de esta realidad. Entre las muchas obras dedicadas a la gesta, destaco a un artemiseño universal, el ariguanabense Silvio Rodríguez y su canción del elegido.
La pieza se dio a conocer luego del triunfo revolucionario del primero de enero de 1959 en el disco 26 de julio: los nuevos héroes, gestado por el reconocido movimiento de la Nueva Trova al que pertenece el cantautor.
Estaba dedicada a Abel Santamaría Cuadrado, el segundo jefe del grupo, que lideró la toma del Hospital Saturnino Lora, colindante con el cuartel santiaguero. Abel fue torturado y asesinado por la tiranía batistiana
En esta pieza Silvio narra la historia que no es de un hombre común. Se trata de un animal de galaxia, de un ser de otro mundo. La belleza de la imagen lograda por el poeta está en la sencillez, en la manera en la que expone los intereses de Abel y su lucha por algo que fuera adorable. O por lo menos querible, besable, amable.
Nos habla del carácter del joven y de su preferencia por el sacrificio terrenal ante la comodidad y los placeres. Nos cuenta en forma magistral el suceso cuando dice:
Supo la historia de un golpe
Sintió en su cabeza cristales molidos
y comprendió que la guerra
Era la paz del futuro
Lo más terrible se aprende enseguida
y lo hermoso nos cuesta la vida.
Pero, quizás lo más sorprendente del tema de Silvio es el cierre que consigue para su obra. En este, Rodríguez habla de la vigencia, de la vocación de perpetuarse en sus ideas y en lo que representó y representa el Moncada para los cubanos. Habla del sacrificio de Abel y en este joven resume a los muchos que entregaron su vida por la causa de la libertad. Así lo describe:
La última vez lo vi irse
entre el humo y metralla
Contento y desnudo
Iba matando canallas
con su cañón de futuro
Este cañón de futuro dispara ideas, dispara canciones, dispara el ejemplo de quienes se mantienen con la mano en el arado sin mirar atrás en la construcción de una realidad distinta. La belleza de esta obra se canta y se cuenta en numerosas creaciones como esta canción del elegido.
La elección de las nuevas generaciones es aprenderse esa historia, conocer sus interioridades y no renunciar a ese legado que nos llega desde el ejemplo de nuestros mártires y también desde la impronta de nuestros artistas y de nuestra cultura.