Asesinato el líder Alfredo López Arencibia efemérides
El 20 de julio de 1926 fue asesinado el líder Alfredo López Arencibia, en el contexto de la dictadura de Gerardo Machado, que se caracterizó por la entrega incondicional a los intereses norteamericanos en Cuba y por la persecución y el crimen contra los principales líderes del movimiento revolucionario cubano.
Desde los años iniciales de la década del veinte Alfredo López comenzó una labor encaminada a lograr la unidad del movimiento obrero. Es por ello que los tres congresos obreros de carácter nacional que se realizan en la primera mitad de la década del veinte contaron con su acertada dirección, quien se desempeñó además, como Secretario General de las dos organizaciones obreras que se fundan en este período: la Federación Obrera de la Habana y la Confederación Nacional de Oreros de Cuba.
Su destacado trabajo de agitación y denuncia contra los males del país, lo convirtieron en víctima del terrorismo de estado en el machadato, que no perdonó su condición de líder del movimiento obrero y revolucionario cubano.
La declaración de apoyo a los presos políticos que se declararon en huelga de hambre en el Castillo del Príncipe, el 20 de julio de 1957 es una de las acciones que se toman como referencia para desatacar la trayectoria revolucionaria del frente Cívico de Mujeres Martianas. Esta organización se convirtió en una de las más combativas en la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista. A partir de su declaración de apoyo no faltaron los envíos de cartas acusatorias a los órganos representativos del gobierno, el apoyo a los familiares de los presos políticos y el sustento moral a los implicados en la huelga.
Todo esto se llevó a cabo sin dejar de realizar sus actividades habituales, como la ubicación de luchadores clandestinos en lugares seguros, el reclamo en las estaciones policiales para conocer el paradero de los revolucionarios detenidos y la recogida de dinero para la compra de armamentos que se enviaban a la Sierra Maestra.
El Pacto de Caracas celebrado el 20 de julio de 1958 significó un importante momento de unidad de las fuerzas que luchaban en Cuba para derrocar al régimen batistiano. La reunión sostenida en la capital venezolana contó con la representación de casi todas las organizaciones políticas de nuestro país que se encontraban implicadas en la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista, las que tomaron como acuerdo el reconocimiento de Fidel y el Movimiento 26 de Julio como la vanguardia de la Revolución, así como la creación de un frente único de lucha que permitiera acelerar la caída del tirano.
La firma del Pacto de Caracas reconoció a Fidel como el máximo líder de la Revolución cubana. Junto a la derrota de la ofensiva de verano por parte del Ejército Rebelde y el éxito posterior de la invasión al centro del país por Camilo y Ché, fueron los tres factores que más incidieron en el triunfo de la Revolución