Recuperan frutales en Artemisa
Artemisa, Cuba -El paisaje de Caimito está bajo el dominio de un verde intenso, de ahí que algunos le llamen la Villa Verde. Esta imagen, sin dudas hermosa, adquiere nuevos matices a partir del crecimiento sostenido de frutales y especialmente de la recuperación citrícola.
La CCS Vicente Pérez Noa, con una superficie de 454 hectáreas, prevé crecer en 120, y dedicará 328 a los frutales. De esta manera aportará al territorio nuevos tonos del color de la esperanza, contribuirá con su desarrollo agrícola y social, y mejorará los ingresos de los socios.
Mario José Sosa, presidente de la cooperativa, no oculta su entusiasmo al explicar las perspectivas de la unidad. ‘”Insertamos 27 productores en el Movimiento de Frutales. Empleamos el policultivo en la siembra, con un marco de 10 por 10 metros. En la calle tenemos mango, aguacate y mamey -como cultivos fundamentales-, e intercalamos guayaba, frutabomba o café’? y al centro plantamos frijol, malanga, boniato, plátano’?.
De acuerdo con Sosa, la utilización del policultivo les permite incrementar las producciones y amortizar en el menor tiempo posible la inversión, pues también incursionan en el cítrico, el cual requiere más tiempo para producir. Además, solicitaron atención directa de la Empresa Cítricos Ceiba, por su experiencia en esta esfera.
A finales de mayo la CCS inauguró una juguera y una casa del vino a la entrada del municipio, muy cerca del policlínico y la clínica estomatológica. Un equipo de el artemiseño comprobó la aceptación de los jugos (ofertaban de seis frutas y coctel). ‘”El gusto por el vino ha sido más lento; quizás por la falta de cultura y lejanía del sitio’?, agregó el presidente.
A la par de los frutales
Si algo distingue a la Vicente Pérez Noa son sus resultados productivos y funcionamiento. Según datos ofrecidos por José Luis Gutiérrez, el vicepresidente, tienen un plan de leche para 2015 de 102 mil litros, y hasta la fecha lo sobrecumplen. ‘”Producimos unos 260 litros diarios: el 90 por ciento se distribuye en tres bodegas’?.
La cooperativa aportó 500 quintales de frijoles para sustitución de importaciones, 190 de estos y una tonelada de yuca pelada los destinó al turismo mediante Cítricos Ceiba. Veintitrés de sus productores poseen convenios porcinos, y está asegurada la masa a fin de entregar las 160 toneladas de esta carne previstas para el año en curso, precisó Gutiérrez.
Idalmis Muñoz, presidenta de la ANAP en Caimito, reconoce que la CCS sobresale por el cumplimiento de los acuerdos emanados de los congresos de la organización, el vínculo de sus asociados y la gestión económica. ‘”Como saludo al 26 de Julio aportarán cinco donaciones de sangre, realizarán trabajo voluntario e impulsarán las producciones’?.
A la par del crecimiento en los frutales, la cooperativa está a punto de concluir el montaje de siete biodigestores; uno de estos, ubicado en la finca San Rafael, comprende siete cámaras, de las cuales funcionan tres.
Su energía alimentará una minindustria contemplada en el plan de desarrollo hasta 2022, aunque existe otra familiar donde elaboran los jugos que venden en la mencionada juguera.
El programa de desarrollo incluye la adquisición de equipos, la construcción de un Centro de Reproducción de Entomófagos y Entomopatogénos (CREE) y la siembra de 320 hectáreas de frutales.
Para Mario José Sosa, presidente de la cooperativa, lo previsto deviene reto, aun cuando haya dificultades que sortear con la preparación de tierras. No obstante, asegura, los socios de la CCS Vicente Pérez continuarán cumpliendo.