Fidel en Artemisa
La central termoeléctrica Máximo Gómez Báez del Municipio de Mariel provincia Artemisa fue uno de los centros que constó con el privilegio de la presencia de Fidel en febrero del año 1966.
Víctor Aloso Zulueta en aquel entonces un joven obrero tuvo la gran responsabilidad de dialogar con el Líder Histórico de la Revolución cubana y explicarle el funcionamiento de la planta, momento que quedó por siempre atesorado en su memoria y que le permitió palpar la inteligencia del Comandante en Jefe.
Cuenta Víctor que con una rapidez asombrosa Fidel calculó el consumo específico de la planta y propuso ideas para elevar la capacidad de explotación.
Víctor describe a nuestro eterno Comandante como el hombre de mirada profunda y a la vez serena, de presencia imponente, dominada por su elevada estatura pero que al mismo tiempo trasmitía confianza, seguridad y respeto.
Recuerda Víctor que días después llegó una carta de Fidel dirigida al colectivo de trabajadores donde los exhortaba a trabajar para cumplir los compromisos productivos.
Eran años difíciles para la Revolución naciente, hoy cuando lloramos la partida de nuestro eterno Comandante recuerdo la emoción de Víctor Alonso Zulueta, del joven fundador de la Máximo Gómez, que cincuenta años después permanece en su puesto de trabajo incentivado por el compromiso asumido en aquel día de febrero con el Líder Histórico de nuestra Revolución al que despidiera como el propio pueblo, o como el hombre que encendió la historia, que abolió los dolores de los obreros y los convirtió en estandartes de la patria y que con un golpe de amor abolió la noche y creó un perenne amanecer para su pueblo.