Después del Día Naranja

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Artemisa,Cuba-Los medios de comunicación en el mundo dieron cobertura a las acciones que se efectuaron por el 25 de noviembre, Día Internacional para la eliminación de la violencia hacia las mujeres y las niñas.

Se exhortaba a llevar en esa fecha algún accesorio o prenda de vestir de color naranja. Quienes lo hicieran estarían mostrando su apoyo a la campaña y su posición contra cualquier acto que provocase daño, angustia, deterioro, sufrimiento, privación, desventaja, pérdida, perjuicio.

Amaneció y salí a la calle a mis labores de casi siempre. Esperaba encontrar el color naranja por doquier. De hecho, encontré a muchos hombres usando como parte de su atuendo ¡el naranja! Confieso que me causó asombro descubrir que algunas mujeres con las que intercambié ni siquiera conocían que ese día en todo el orbe muchas personas estarían abogando  por poner fin a la violencia contra ellas.

A propósito del Día Naranja las Casas de Orientación a la mujer y la familia, algunos Consejos Populares y Casas de Cultura, centros de trabajo y estudiantiles fueron escenarios de actividades concernientes a la Jornada. Fue gratificante escuchar a especialistas dialogando con amas de casa, estudiantes, abuelitas, trabajadoras. Esos intercambios nos enriquecen a todas y todos.

Muchas mujeres sabemos identificar la violencia, más que eso percibimos cuándo, cómo y quién o quiénes intentan practicarla contra nosotras. En mi opinión quedarnos en  el primer paso no es suficiente. Recién  felicitaba a una joven de 24 años que vino a mi Consejería. Ella tiene una pareja estable y tiene sexo protegido (usa condón) lo que significa que ha decidido  ejercer su derecho, que además de estar informada sobre las infecciones de transmisión sexual  sabe que las evita asumiendo conductas que favorezcan disfrutar su sexualidad sin correr riesgos.

En nuestra Provincia aproximadamente el  50% de las mujeres que viven con VIH lo adquirieron a través  de sus parejas estables. Algunas  de ellas consideraron  que no necesitaban protegerse, otras nunca se atrevieron a sugerirlo pues dependen económicamente  de ellos, creyeron en su fidelidad o no deseaban  poner en peligro la relación  y  la mayoría recibió la negativa como respuesta. ¿De qué estábamos hablando, de violencia? Usted decide qué color usar, está en sus manos.

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