Progresa intervención sanitaria en Artemisa
Artemisa, Cuba – El municipio de Artemisa se divide en tres grandes áreas de salud, correspondientes a los policlínicos Adrián Sansariq, Tomás Romay y el 27 de noviembre en el consejo popular Las Cañas.
El pasado 12 de julio abrieron sus puertas en el municipio capital 63 vacunatorios para la vacunación masiva con Abdala, vacuna que se convirtió en la primera anti-COVID-19 en América Latina y el Caribe con autorizo de uso de emergencia.
Cada una de estas áreas de salud tiene un número determinado de centros vacunatorios a los que asisten personas para recibir la intervención sanitaria.
El universo vacunal del municipio es de 57 mil 878 personas distribuidas en las mencionadas áreas de salud.
Biorquis Pacheco Alfonso, de la Dirección Municipal de Salud forma parte del personal capacitado que dirige el puesto de mando vacunatorio en la capital de la provincia e informó que hasta el momento en el municipio de Artemisa se vacunaron 53 mil 258 personas para un 92 por ciento.
Las áreas de salud del municipio capital no reportan irregularidades en el proceso vacunatorio y hasta el momento cumplen con las cifras determinadas para la aplicación de la primera dosis de Abdala.
También recibieron la primera dosis de Abdala 13 embarazadas el Hogar Materno de la Villa Roja y continuará el proceso de vacunación de las gestantes en los próximos días.
Hoy 23 cierra la primera dosis de Abdala y el lunes 26 comienza la aplicación de la segunda dosis.
Después de aplicarse la formulación de tres dosis, el candidato vacunal Abdala tiene una eficacia de 92,28 por ciento, lo que lo sitúa muy por encima de la exigencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para declarar como tal a una vacuna anti COVID-19, que debe tener para ello al menos un 50 por ciento de eficacia.
La eficacia de Abdala la ubica entre las vacunas con mejores resultados del mundo, esas que se han producido en los principales laboratorios de los países más desarrollados a partir de financiamientos de cientos de millones o miles de millones de dólares, algo que para Cuba es una quimera, más aún en medio de la agudización del bloqueo económico, comercial y financiero durante todo lo que va de pandemia.