Pancho Amat, orgullo para Artemisa

En este artículo:

El tres es un instrumento sonero por excelencia. Aunque su función musical en los conjuntos de son no se limita al punteo melódico, sino que desempeña un importante papel en el plano armónico y rítmico. De esta manera el tres deviene conductor y factor para la interacción y complementación con los demás instrumentos del conjunto.Nuestra Artemisa tiene el orgullo de contar con un virtuoso de este instrumento, Pancho Amat.

Francisco Leonel Amat Rodríguez, conocido como Pancho Amat, nació en el municipio de Güira de Melena, el veintidós de abril de 1950.  Amat se graduó en la especialidad de Pedagogía en 1971. Ese mismo año fundó el Grupo Manguaré, donde permaneció como director durante diecisiete años. Después se unió a Adalberto Álvarez y su Son. Pancho Amat se separó de Adalberto en 1995, y desde entonces se consagró como una de las figuras imprescindibles del panorama musical cubano actual.

El Rápido de Güira de Melena, como también le llaman, es un virtuoso intérprete y estudioso del tres. Su tres, en típica afinación campesina, alcanza extraordinaria versatilidad tanto para las armonías propias del son, la trova o el bolero, como para sonoridades más complejas y actuales.

Especial significación tuvo en la carrera artística de Pacho Amat su estancia en la República de Chile. En la nación suramericana compartió estudios con los más importantes exponentes de la Nueva Canción Chilena como Inti Illimani, Quilapayún, Isabel Parra y Víctor Jara. Todo ese trabajo lo conjugó con estudios de armonía y orquestación para los diferentes formatos de música popular cubana, asesorado por Rafael Lay y Frank Fernández.

En la amplia producción discográfica de Pancho Amat destaca su disco De San Antonio a Maisí, con El Cabildo del Son, editado en 2000. Este fonograma es un recorrido por buena parte de la música cubana, con una excelente presentación, tanto musical como gráfica, y la presencia de varios invitados. De acuerdo con el propio Amat, un objetivo del disco era mostrar una imagen de continuidad en la música cubana y en el son cubano.

Un disco excepcional en la carrera de Pancho Amat es Mis Raíces, junto a la intérprete María Victoria Rodríguez, el cual alcanzó dos premios en la Feria Internacional Cubadisco 2010. El primero en la categoría de Música Campesina, abierta por primera vez en el certamen, y el Gran Premio compartido con Rita del Prado y el dúo Karma.

Mis raíces fue idea original de María Victoria, quien se inclinó por la música campesina desde su niñez. Victoria y Amat conformaron un binomio que, además de rendir tributo al género campesino, demostró el dominio técnico y profesional alcanzado en el género y en sus carreras artísticas.

El fonograma Mis raíces presenta una rigurosa selección del repertorio campesino con temas de autores clásicos como Miguel Matamoros y Cheo Martínez, junto a autores contemporáneos como José Pepe Ordaz,   Elio Vidal y el propio Pancho con un tema instrumental.   Se destacan, además, los invitados a esta grabación, en la que encontramos a figuras emblemáticas como Inocente Iznaga, El Jilguero de Cienfuegos, Martha Morejón y el laudista Erdwin Vichot.

Herencias, publicado en 2014,   también rinde tributo a la música tradicional cubana y al tres. La producción musical, orquestaciones y di­rección general corrieron a cargo del propio Amat, quien tuvo como invitados al laudista Bárbaro Torres, los intérpretes Mayelín Pérez y Augusto Enríquez, y a Irving Frontera en la sección de cuerdas.

En 2014 Pancho Amat logró uno de sus grandes sueños, publicar un DVD sobre la técnica de la ejecución del tres, dirigido a los estudiantes del instrumento. En una entrevista concedida al periódico Granma, Amat reconoció que defiende la historia del tres y de quienes lo interpretaron. El güireño dijo que hará todo cuanto esté a su alcance por ayudar a los muchachos que se interesan por el instrumento.

Pancho Amat acumula importantes lauros en los Cubadiscos que van, desde Premio Nacional de la Crítica, en la edición de 1995, hasta el premio al mejor de música tradicional, con el CD De San Antonio a Maisí. (TR) Mientras que el disco Classica Cubana mereció el  premio especial Klassik sin Fronteras, en Alemania, en 2009. (PB) Entre las piezas musicales de Classica Cubana figuran Guajira a mi madre, de Ñico Rojas, Dos gardenias, de Isolina Carrillo, Juramento, de Miguel Matamoros, y Retorna, de Sindo Garay.

Según Pancho Amat, a quien más debe en el aprendizaje es a Frank Fernández. Aunque también a Rafael Lay, su maestro de armonía. En cierta ocasión dijo a la prensa que su mayor deseo es tener buena salud y muchas vidas para ayudar a los demás y concluir sus proyectos musicales. En una entrevista publicada por Cubadebate, Amat contó como una de sus aficiones el béisbol. De hecho fue hasta receptor. Pancho Amat ama su hogar, la familia, hablar de música y disfrutarla. Reconoció también que si no hubiera sido tresero, sería el más triste de todos los hombres.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *